Millones de gatos de Wanda Ga'g
Es el primer libro álbum que tuve en mis manos y la verdad me desconcertó totalmente, no sabía para que tipo de lector (edad) era, me gustó, pero no totalmente, la idea de viajar para encontrar el gato más lindo del mundo para complacer a una esposa y lo poético del texto me gustó, además las ilustraciones en blanco y negro que ocupan en amplitud las páginas, y el hecho que recibiera un premio en 1929, nos indican que fue un libro pionero en su temática.
El corazón en la botella de Oliver Jeffers
Asombro total por este maravilloso libro: lo encontré de una gran sutileza, ya que el texto no nos dice mucho con palabras, pero sugiere a través de metáforas; es a partir del sillón vacío, que la niña curiosa decidirá guardar su corazón en una botella; no sentirá más tristeza, pero perderá la curiosidad, la alegría y la capacidad de asombrarse. Las imágenes sencillas y minimalistas, nos dicen mucho más que el texto, acerca de esta niña y su relación afectiva con el hombre que podía satisfacer su curiosidad por el mundo y se fue.
El autor nos muestra como puede cambiar abruptamente la vida y como el sentimiento de pérdida nos hace frágiles, pero también nos hace madurar, siempre y cuando alguien nos acompañe en ese camino.
El árbol rojo de Shaun Tan
Este libro me llegó al corazón absolutamente, me encantó, y aunque diste mucho de ser una adolescente, creo que a veces muchos nos sentimos intimidados u oprimidos por la realidad que nos toca vivir en este mundo; Así como hay monstruos que nos acosan en sueños, casi siempre hay una pequeña hoja roja escondida en algún lugar, pero no somos capaces de verla; me encantaron el dramatismo surrealista de las ilustraciones y el breve texto que lo acompaña no hace sino resaltar este mundo onírico.
El autor deja casi todo a la imaginación, son ilustraciones sombrías y oscuras que invitan a la reflexión, a ver nuestro propio mundo interior y a mostrarnos que por sobre todas las frustraciones y tristezas, un luminoso árbol rojo nos muestra el camino a la esperanza.
Axolotl de Julio Cortázar
Mi primera sensación fue de melancolía y desazón. No me gustó porque es un monólogo interior que tal vez representa la soledad del hombre frente a la vida. Un hombre que visita todos los días el acuario, que se siente identificado e hipnotizado por un ser inmóvil; y al que paulatinamente el protagonista-narrador le atribuye rasgos humanos primero, para luego identificarse totalmente como un axolotl. El autor nos muestra a un narrador solitario que día a día alimenta su obsesión por los axolotl hasta sentir que él y el animal son uno sólo, finalmente la narración cambia del yo a nosotros en una perfecta metamorfosis.